Importancia de un buen diagnóstico para la caída de cabello

En el campo de la dermatología, las consultas por pérdida de cabello son bastante frecuentes. Para desarrollar una terapia adecuada y eficaz, es necesario reconocer que no todas las "pérdidas de cabello" son iguales.

Aunque la pérdida de cabello sea la queja principal del paciente, no siempre es así. También puede haber otros problemas. Además, pueden estar presentes otros síntomas o indicadores, como la descamación, el picor o la pérdida localizada o generalizada de densidad y el adelgazamiento del tallo capilar. Con ello, se puede obtener la información necesaria para dar el diagnóstico, determinando cuál de estos escenarios es el dominante.

Las alopecias pueden dividirse en dos categorías principales: las alopecias cicatriciales, que dan lugar a una pérdida completa y permanente del cabello; y las alopecias no cicatriciales, que no lo hacen. Por ejemplo, si sufres de alopecia androgénica (no cicatricial), los especialistas pueden asesorarte sobre los diferentes tratamientos para la alopecia.

Además, no todos los problemas capilares se originan en el cabello, puesto que las enfermedades o dermatosis que afectan a la piel del cuero cabelludo pueden repercutir en los tallos del cabello, que pueden verse directamente perjudicados por las agresiones externas.

Es fundamental comprender las numerosas dolencias que existen dentro de estas categorías: alopecia cicatricial, alopecia no cicatricial, enfermedades del cuero cabelludo y trastornos del tallo piloso. La única manera de llevar a cabo un tratamiento aceptable, personalizado y eficaz es con un diagnóstico preciso.



¿Porque se cae el cabello?

Las fases que componen cada unidad folicular, que incluye el tallo del cabello y el tejido circundante:

  • La anágena, o fase de crecimiento, es la primera etapa y dura entre dos y ocho años. 
  • La segunda etapa de transición, o catágena en el lenguaje médico. El desarrollo del cabello se detiene durante este periodo involutivo, que dura de dos a tres semanas. 
  • La fase final de letargo o telógena, durante la cual el cabello muere y permanece en el cuero cabelludo hasta que es empujado de nuevo por el cabello recién nacido. Se trata de una fase de reposo de dos a tres meses de duración. 

Cada unidad folicular finalizará su ciclo independientemente de las otras fases. El cabello se renueva siempre de forma gradual sin llegar a asustarte porque cada día se caen los pelos que están en la citada fase de renovación.

Sin embargo, en ocasiones un gran número de unidades foliculares se sincronizan, interrumpiendo la fase del ciclo en la que se encontraban, y pasando simultáneamente a las fases de caída o telógena. Esto provoca una mayor pérdida de cabello en un corto espacio de tiempo.

Los pacientes que experimentan una pérdida de cabello extrema observan cambios en la fase de crecimiento. Para determinar el mejor curso de acción para regenerar el folículo lo antes posible, es esencial la evaluación temprana de la razón de la pérdida de cabello.

El cincuenta por ciento de los hombres y el veinticinco por ciento de las mujeres experimentan pérdida de cabello. Esta pérdida puede ser permanente, transitoria o el resultado de un trastorno más complicado.